Eugenio Zaffaroni: “Las corporaciones ocupan el lugar de la política, y el lugar de la política es el Estado”

Esquivel dijo para él «El nunca más económico»: «Necesitamos un nunca más económico para no volver a aceptar el grillete de la deuda externa como instrumento de dominación que siempre nos ha dado la misma fórmula. Más pagamos, más debemos, menos tenemos. No es un país normal acordar pagos multimillonarios para una deuda comprobadamente ilegal y legítima e impagable». Tras esta reflexión quería preguntarte si para el Poder Judicial del cual vos fuiste miembro, ¿hay deuda ilegal?

R: Yo no sé si es ilegal o es legal. Lo que sé es que nos la van a cobrar y eso es lo importante. Uno podría decir que es ilegal, pero quien te reconoce la ilegalidad, es una cuestión de poder esa, no es una cuestión formal. Es de poder real. Este endeudamiento brutal se debe a que ha cambiado el poder en el mundo, este capitalismo no es el capitalismo productivo de antes. Esto es otra cosa, y esa otra cosa es un totalitarismo financiero.

Los capitanes de ese totalitarismo están en el hemisferio norte, han vaciado de soberanía a los Estados del hemisferio norte. La soberanía pertenece a los pueblos, y realmente como la han vaciado, ha sido ocupando el lugar de la política. Tomaron como rehenes a los políticos. Los políticos del hemisferio norte son lobistas de ellos. Y ellos son montones de dinero. Pero este totalitarismo financiero no está manejado por el capitalista entendido en el sentido tradicional, el empresario. Esta manejado por Ceos, que son tecnócratas, y que no son los dueños del dinero, y que la única misión que tienen es conseguir mayor renta en el menor tiempo a costa de cualquier cosa y lo tienen que hacer y no pueden hacer otra cosa porque de lo contrario los reemplazan otros que tienen muchas ganas de tener los mismos salarios que tienen ellos.

Entonces ese totalitarismo financiero ejerce un colonialismo sobre el hemisferio sur que no es el viejo colonialismo originario, sino es un tardo colonialismo que se ejerce a través de la deuda externa. De modo que lo que se ha hecho es someternos a ese tardo colonialismo que es el que ejerce el totalitarismo financiero que se encubre con una ideología que se dan a llamar neoliberalismo. Pero cuando sacamos la máscara de la ideología lo que tenemos abajo es un totalitarismo

Los tres poderes de alguna manera tienen, a tu criterio, poco margen para reaccionar al respecto. ¿Viene a ocupar el lugar de la república este totalitarismo financiero?

R: Yo creo que tenemos poca república ya, si es que tenemos, y no me estoy refiriendo a democracia. El sistema de pesos y contrapesos, el poder del Estado es único, no están divididos los poderes, hay una cierta separación para un sistema de controles, que es el equilibrio republicano, que acá se ha perdido totalmente.

Tenemos según el artículo primero de la Constitución, un sistema representativo, republicano y federal. De representativo tiene poco, al Congreso lo manipulan a través de la forma de presionar a los gobernadores, y a su vez los gobernadores tienen que presionar a sus diputados y senadores. El Judicial lo manipulan de manera rarísima. Mueven jueces por decreto, los cambian de un lugar a otro, le seleccionan las causas al juez, tenemos persecución de jueces por el contenido de las sentencias, hay amenazas permanentes por razones ideológicas. Y el Poder Ejecutivo, bueno, yo creo que en cualquier país del mundo hubiese sido un escándalo tener a un gerente de la Shell como ministro de economía, acá no. Eso da un poco la idea.

Este acto que es buscar cooptar a la república, que finalmente a través del endeudamiento va a lesionar a la sociedad y por muchos años, ¿Desde dónde se empieza a ordenar?

R: Creo que hay tres cosas que hay que hacer. Primero desarmar el monopolio mediático, segundo reestructurar la justicia y tercero hacer una nueva Constitución, son las tres cosas elementales. Si no hay poder para hacer eso, mejor no tomar el gobierno. Una reforma constitucional no se hace en veinte minutos, hay que pensarla y discutirla, pero la estructura jurídica del Estado que tenemos evidentemente no sirve. Si por un 1% de los votos, un señor gana el poder ejecutivo, y tiene poder para entregar a la Nación en manos de este tardo tardo colonialismo, del totalitarismo financiero, es porque esta Constitución no sirve.

Tenemos un antagonismo entre fanáticos del totalitarismo financiero y opositores acérrimos. ¿Desde dónde se aborda una nueva Constitución en una sociedad que vive a través de la grieta?

R: Los fanáticos del totalitarismo financiero van a reducirse mucho cuando vean las consecuencias catastróficas de esto. Por supuesto en toda sociedad, siempre hay un 15% o 20% de gorilas. Pero el resto de la población yo creo que se engañó. Se confundió al votar, creyó que votaba una alternancia sana. Pero una alternancia se podía ser con Raúl Alfonsín por ejemplo, no se puede hacer con esto. No hay alternancia entre soberanía y colonialismo. Mucha gente creyó que votaba una alternancia, pero votó un cambio de régimen.

La sociedades de alguna manera condicionadas por la paz, deberían aceptar estos procesos donde se las lesiona y satura de deuda externa, para después si es posible, reconstruir la república también van a seguir caminando con ese peso en la mochila

R: Aceptarlos pacíficamente no, pero si se produce hay que aceptar las consecuencias que se produjeron, la película no se puede dar vuelta para atrás desgraciadamente. El daño está hecho. Hace un año y algo yo dije que mejor que se fueran lo antes posible, porque todavía había cierto margen, había 170 mil millones de deuda. Me dijeron de todo, que era golpista, etc, y simplemente lo único que hice con mis conocimientos más que proyectar la velocidad que llevaba la deuda en un año y bueno, se produjo lo que se produjo, fueron al FMI a pedir más dólares y eso se va a terminar en un momento. El país se va a quedar sin divisas.

¿Son las corporaciones para vos los nuevos vehículos de dominancia de los pueblos?

R: Sí, por supuesto. Pero ¿qué son las corporaciones? esa es una cuestión que tenemos que pensarla un poco, y ahí siento un poco de miedo, porque son montones de dinero, que a la vez son papeles. Pero ni siquiera existen los papeles, son números. Números manejados por Ceos. Insisto, no es el viejo capitalismo, con quien vos podías discutir. Esto no tiene margen de negociación, tienen que conseguir la mayor renta en el menor tiempo en números.

Cuando uno ve que todo esto es demasiado virtual, pienso un poco en la cíclica de Francisco, cuando dice ‘esto no se sostiene’. Pero digo, ‘¿esto se sostendrá mucho tiempo?’. Un día va a pasar un desastre, que yo no sé si no pasa por miedo de lo que venga después, porque es una ficción en definitiva, que condiciona conductas y que ha llevado a que dos tercios de la humanidad esté pasando situaciones de necesidad, incluso de supervivencia. En la región estamos viviendo un fenómeno muy particular, nuestros gobiernos están haciendo unas insensateces que no tiene nombre. Estamos jugando para los intereses de otro.

Volviendo a las corporaciones, ¿tiene poder relativo un gobierno o un país para legislar de tal manera que tengan otras reglas?. No es lo mismo una pyme que un grupo económico extranjero, pero hoy juegan con las mismas reglas.

R: No sólo es lo mismo una pyme. Tampoco es lo mismo el capital nacional que el capital  transnacional, y la persecución judicial que se está haciendo en el país, no va solo contra políticos, que ya sería grave, sino que también va contra el capital nacional. Quieren destruir eso pero después no viene el socialismo, vienen las transnacionales, y la persecución es doble.

El concepto de Estado en alguna medida, ¿no es algo vetusto cuando no contempla en su apéndice alguna expresión del capital nacional?. ¿un Estado sin capacidad productiva real, es Estado?

R: No. Se está destruyendo el Estado justamente. No el Estado de derecho, sino el Estado directamente. Esto es porque las corporaciones ocupan el lugar de la política, y el lugar de la política es el Estado, entonces se debilita el Estado. Se debilita de distintas maneras, si vemos la región nuestra la inseguridad es una forma de debilitarlo. Un Estado que pìerde control territorial.

¿Cómo se debate una Constitución novedosa o nueva mientras el mundo tiene que caminar y hay que producir todos los días?

R: No necesitamos novedades, necesitamos restablecer la república, y para eso hay modelos, no vamos a inventar nada nuevo. El derecho constitucional internacional nos da algunos modelos. Yo les desconfió mucho a las instituciones novedosas o que no están inventadas en el mundo. Hay algunos países que inventaron instituciones y no les fue nada bien.

Volviendo a este totalitarismo financiero, ¿uno de los vehículos no creés que es la colonización a través de la moneda?, el uso del dólar americano, esta famosa restricción externa y siempre con la amenaza de que te falte moneda extranjera.

R: Sí, por supuesto. No cabe duda, incluso tenemos países dolarizados en la región. Es una forma de colonialismo. Perdés la posibilidad de maniobrar con la moneda.

¿Cuáles son los espacios u organizaciones sociales que deberían advertir esto?, ¿Quién está pensando en lo que se viene para la Argentina?

R: Alguna gente está pensando. Lo de la Constitución lo estamos pensando varios. El problema es crear la conciencia de la necesidad. Uno dice, ‘una Constitución es un pedazo de papel’, pero una Constitución es un proyecto de Estado. Como vamos a recuperar el Estado, lo cual significa, como vamos a recuperar la política. Como le vamos a sustraer la política a las corporaciones.

Lo primero que tenemos que sustraerle también es la manipulación de la justicia y también la creación de realidad, por eso que hay que destruir todo monopolio mediático. Y si te fijas, toda nuestra región tiene monopolio mediático, Televisa en México, Caracol en Colombia, El Comercio en Perú, El Mercurio en Chile, y nosotros Clarín. No se trata de una cuestión de libertad de expresión como libertad de pensamiento. Si, es eso, pero mucho más. Es traición de realidad, y nosotros no vivimos de la realidad en forma directa de todas las realidades, vivimos un pedacito que nos toca y el resto es lo que nos construyen los medios de comunicación.

¿Vos creés que es posible romper cadenas con las corporaciones o con este totalitarismo financiero de manera pacífica?

R: Romper cadenas no sé. Lo que se puede es proyectar un Estado que le oponga cierta resistencia. Eso de romper cadenas es una cuestión mundial, no lo vamos a resolver nosotros. Quizás el día que se pinche el globo de esta realidad virtual veremos, pero por lo menos tenemos que hacer un Estado que sepamos como navegar en estas aguas, arreglando las cosas como se puedan, con el poder que se disponga. Hay que pelear por recuperar el control, por recuperar la política y sacársela a las corporaciones.

1 comentario en “Eugenio Zaffaroni: “Las corporaciones ocupan el lugar de la política, y el lugar de la política es el Estado””

  1. Ricardo Marziali

    Totalmente de acuerdo !!!!! Los tres puntos fundamentales para poder gobernar seriamente son: Hacer un saneamiento de la justicia para que no esté al servicio de ningún otro poder. Desmantelar todo tipo de monopolio, especialmente el mediático. Tener un proyecto de país concreto y a largo plazo que incluya especialmente educación, salud, desarrollo de la producción industrial, desarrollo tecnológico y científico y seguridad nacional.

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